Descubrimos con qué palabras te buscan de verdad para comprar — no las que suponemos.
Título, descripción, imágenes y datos completos, para que Google y el cliente entiendan qué vendés.
Activamos las estrellas en tus productos: es lo primero que mira el que está por comprar.
Ordenamos categorías y menús para que ninguna sección quede escondida.
Cada segundo de demora te cuesta ventas. Optimizamos peso, imágenes y código.
Cuidamos lo que aparece de tu marca cuando alguien busca tu nombre antes de pagar.
Conseguimos que otros sitios te mencionen: es el voto de confianza que Google necesita.
Conectamos y configuramos todo para saber exactamente de dónde viene cada venta.
Un informe en criollo y una reunión para decidir juntos el paso siguiente.
Los primeros movimientos se notan entre el primer y el tercer mes: más visitas y mejores posiciones en productos concretos. El crecimiento fuerte llega después, porque se va acumulando.
Sí, y muchas veces es donde más se nota. Una tienda chica bien optimizada le gana a una grande desordenada.
No. Trabajamos sobre la que ya usás. Solo te sugerimos un cambio si la actual te está costando ventas de verdad.
Se complementan. La pauta trae visitas mientras pagás; el posicionamiento te deja tráfico que no se apaga cuando cortás el presupuesto.
No. De hecho, con la tienda bien optimizada tu publicidad rinde más, porque las visitas caen en un sitio que convierte.
Acceso a tu tienda y a tus cuentas de analítica, y un rato para contarnos tu negocio. El resto lo hacemos nosotros.