Recibís visitas pero no ventas. El problema casi nunca es el tráfico: es lo que pasa después de que llegan. Hay cinco puntos donde se cae la venta: una web lenta, fichas de producto pobres, categorías desordenadas, un checkout confuso y falta de confianza.
Optimizar cada uno de esos puntos es lo que separa una tienda que mira gente de una que vende.